Miénteme y dime que me has echado de menos.
Miénteme cuando me veas y te coja de la mano, dirección a nuestra habitación, que has imaginado ese momento tantas veces como yo.
Miénteme en el ascensor, cuando te de el primer beso, y me digas que recuerdas mi olor y mi aroma.
Miénteme y pídeme que te desnude para ir corriendo a la ducha.
Miénteme en la cama, y susúrrame al oído lo que quieres que te haga:
– Que te acaricie los labios con la yema de mis dedos…
– Que deslice mi lengua por la llanura de tu cuello
– Que mi mano se pose en tus pechos y mis dedos acaricien tus pezones.
– Que nuestras lenguas se fundan en una sola.
– Que sea tu mano la que dirija la mía hacia tu bajo vientre
– Que sean tus labios los que me pidan que entre en tí y te haga gozar de placer tanto como yo gozo mirándote.
Miénteme y grítame que te vas, que explotas de placer mientras tus dedos se aferran a mi espalda provocando arañazos te marcan para siempre.
Miénteme, morena mía,
que mientras lo haces,
lágrimas de fantasía
se fugarán de mi mirada
y un te quiero fantasioso,
que a mí me colma de alegría,
se escapará de mí garganta,
como un suspiro tembloroso.
Miénteme, morena mía!!
J. de Paula

