La claridad – parte II
La tarde se estaba apagando cuando giraron por una calle más estrecha. Sevilla, a esa hora, parecía distinta. Más baja, más cercana. Las voces chocaban contra las paredes encaladas y el aire traía esa mezcla rara de café, azahar y algo tibio que no sabía nombrar. Héctor llevaba la mano de Natalia entre la suya.…






